Hoy domingo 7 ha tomado la comunión Josep y su madre, Gema, quería sorprenderle con un pastel de su equipo favorito, el Barça....Ya hace mucho me pidió que se lo hiciera yo . ¡Que ilusión me hizo!
Después de hablar de lo que le gustaba al nene, tenían claro que querían un balón y unas zapatillas de fútbol, el resto me lo dejaban a mi gusto.
Cuando me dijeron que era para 80 personas, me temblaron las piernas, pero me atreví con el reto...mi primer balón de fútbol, mis primeras deportivas y mi primer pastel para tanta gente....
Bueno, planeé todo con tiempo,calculé lo que me haría falta y qué materiales comprar (le tengo que dar las gracias a Antonia de la tienda
Gaudir de Denia, por prestarme algún molde y su apoyo). Y como siempre, creo que me he pasado de medida..jejeje, mejor pasarme ,que quedarme corta.
Dentro usé la receta del Red Velvet Cake con frosting de queso para el balón y las zapatillas y para los dos primeros pisos, la misma receta pero hecha arco iris.
Aquí está el resultado
Las letras están hechas con galletas decoradas con glasa blanca y las zapatillas son de bizcocho por dentro.
Ahora por detrás.
Intenté hacer las botas de Messi, pero son las primeras que hago y me falta mucho por mejorar.
Gema me dejó el balón de su hijo para que lo tuviera de ejemplo y me ayudó mucho a la hora de reproducirlo.
Por las rayas, hace un poco el efecto de balón de rugby, jejeje.
Llevo toda la semana muy nerviosa por el resultado y hasta que no lo he dejado en el restaurante esta mañana (a 20 km de mi casa) no he respirado tranquila.
Espero que lo hayan pasado muy bien en un día tan especial Josep y su familia.
Así estaba el pastel en el restaurante
Y ahora quiero dar las gracias a algunas personas por estar ahí conmigo:
A mi hermano(
Cosme) por las estupendas fotos, a mis padres (Cosme y Mari Carmen) por ayudarme en la entrega y toda la semana cuidando de mi hija .
A mis amigos que me han estado animando todos estos días para que no me pusiera nerviosa y que tienen confianza total en mi: Rosa, Jean Pierre (los dos) , Erika, Lina y Jose... y a mis compis del trabajo : sobre todo a Bea (por dejarme el viernes libre para poder hornear) y Sue, que tenían casi mas ganas que yo de ver el resultado final.
Y por supuesto a mi hija, Carolina, que hasta me ayudó a hacer el frosting.
Sin todos ellos, Dulce perdición sólo sería Amparo en la cocina ;-)