sábado, 9 de julio de 2011

Miguelitos de la Roda

Esta mañana, después de unas semanas sin entrar en la cocina,ya que entre el trabajo que me tiene muy de los nervios y el calor que hace estos días no apetecía mucho. Me he decidido a preparar algo dulce para llevar a casa de mis padres. 
Tras mirar las recetas  que tengo , me he decidido por unos Miguelitos de la Roda del blog de Velocidadcuchara, ya que tenía un paquete de hojaldre en la nevera a  punto de caducar y muchos huevos (las gallinas se portan muy bien conmigo y a veces no se que hacer con ellos).
La receta de la crema pastelera de relleno, tengo que decir que me ha resultado la mejor de las que he hecho hasta ahora, deliciosa. Mi padre dice que le recuerda a las de la pastelería que había bajo de casa en Ruzafa (Valencia) y mi hermano que es igual que la de su pastelería preferida de Denia. Todo un cumplido para la cocinillas.


Como me ha sobrado crema para el hojaldre que tenía, me he arriesgado a hacer unos "profiteroles" con paste de Choux (del libro de recetas de Thermomix), que no había hecho nunca, y el resultado ha sido , perfecto.

He comido en casa de mis padres y os puedo decir que han volado casi todos en un visto y no visto.He de admitir que viendo como desaparecen de la bandeja los dulces que hago, se me olvida el calor que he pasado en la cocina y me animan a probar cosas nuevas.
Cosme, gracias por las fotos tan bonitas que has hecho de mis dulces.
Las jarras y los platos los he sacado del armario de mis padres y dicen que tienen unos 100 años. ¿bonitos, eh?


domingo, 12 de junio de 2011

Red Velvet Cake

Este domingo al fin me he decidido a hacer el Red Velvet Cake que tantas veces he visto en los blog de cocina. Me he decantado por la  receta de Bea, podéis verla aquí.
Ayer hice el bizcocho y el frosting. Durante la noche dejé el bizcocho en la nevera y esta mañana lo he "montado". 
Aunque no me ha salido el acabado como yo quería, no está mal para ser la primera vez, ¿no?
Ahí van las fotos paso a paso.
Así de bonita sale la masa.

Esto es el froting de queso.
Así queda el bizcocho (dado la vuelta).
Lo cortamos en tres capas.


Lo rellenamos con el frosting.


Y lo cubrimos con el mismo frosting (se puede usar nata o cualquier otro relleno que os guste).
 Y decorarlo al gusto.
Así de bonito queda por dentro.
Y hasta mi padre (que odia el queso) se lo ha comido y ha dicho que estaba muy bueno. ¡Todo un logro!